20 oct 2012

Era una rosa

Era apenas una estaca
colmada de hirientes espinas,
que observaba desde su butaca
aquella dama de mirada esquiva.

Era apenas unas hojas
creciendo sin control,
pero hermosa como pocas
y con mucho corazon.

Era apenas un capullo
todavia casi sin color,
pero creciendo con orgullo
cuando lo alcanzaba el sol.

Era apenas un boton
intentando ver a su alrededor
todavia siendo parte del monton
pero a punto de mostrar su color.

Es ahora una bella rosa
de un precioso tono amarillo,
que no pretende otra cosa
que a la vista agradar con su brillo.

Ahora aquella esquiva dama
siempre en su butaca sentada,
de esa hermosa rosa
no puede apartar su mirada.



No hay comentarios:

Publicar un comentario